Todo es, en su tiempo


Mi nombre es Michelle Laitano, tengo 37 años de edad, madre de dos niños, esposa, Lic. en Administración de Empresas con una Maestría en Marketing. Desde que era una niña, tuve pasión por la cocina. Tengo muchos recuerdos de las clases a las que asistí acompañando a mi mamá, cuando me tocaba cocinarle a mi papá y hermana mientras mi mamá se encontraba de viaje, pedir de regalo en todos mis cumpleaños los famosos "trastesitos".

Siempre me sentí cómoda, feliz y segura en la cocina. Creo que no hay mayor satisfacción en mi vida que sentarme y ver las caras de mis familiares o amigos cuando están degustando mi comida. Les cuento esta historia porqué desde pequeña ese fue mi sueño, cocinar para personas. A los 18 años me gradué, comencé a trabajar a mis 19 años en el negocio de mi papá, después trabajé en una institución bancaria y luego tuve la oportunidad de estudiar y trabajar fuera de mi país. Recuerdo que hice mi tesis sobre un restaurante. Mientras hacía mi tesis, ya rondaba en mi cabeza la idea de poner un negocio cuando regresara a Honduras. Regresé y la situación económica laboral no estaba muy buena.  Fui a muchas entrevistas y nada. Era diciembre, mi época favorita del año, cuando más disfruto cocinar, y necesitaba un trabajo así que comencé a vender comida navideña.

Vi la oportunidad de comenzar un negocio de comida, pero el miedo me gano y mejor seguí buscando otro tipo de trabajo, pero al mismo tiempo tenía ganas de poner un negocio. Mi familia siempre me decía que tuviera algo propio. Pasaron unos meses y dejé atrás el miedo, le pedí mi primer préstamo a mi mama para montar mi primer negocio, se llamaba ‘Munchies and More’. Era una distribuidora de alimentos americanos y hacia la entrega vía delivery. Me tocaba viajar a USA para realizar las compras, así que al mismo tiempo aproveché la oportunidad del viaje y traje mercadería (ropa y accesorios) para costear el viaje. Dentro de lo que cabe, para mí fue fácil montar un negocio. Recuerdo a mis abuelos y a mis papás levantarse a las 5 am para comenzar a trabajar en sus negocios. Comenzaron sus negocios sin ningún empleado, ¡ellos hacían absolutamente todo y los vi crecer! Traté de poner en práctica todo lo que vi y aprendí con mi familia.

Me casé, tuve mi primer hijo y comenzó la aventura de abrir el negocio en un establecimiento y aproveché el espacio para poner mi primer café. Ahí pasaba "full time" con mi hijo mayor. No era fácil, todo lo contrario, era un trabajo muy duro, porque me tocaba atender ambas cosas al mismo tiempo. Un par de años pasaron y toco cerrar ‘Munchies and More’ Y abrí únicamente el café, pero en otro lugar. El negocio no me daba mucho, entonces decidí tomar un segundo trabajo como maestra. Lo disfruté mucho porque descubrí mi pasión por enseñar.

En ese tiempo, mi hijo mayor sufrió un accidente y casi pierde su vida. Ha sido la peor experiencia que he pasado. Decidí dejar todo para quedarme en casa y dedicarme solo a mi hijo. Me daba mucho miedo regresar a trabajar, pero era algo que tenía que hacer porque mi esposo necesitaba esa ayuda financiera. Así que continúe trabajando como maestra, pero mantenía siempre las ganas de volver a poner mi negocio. Tuve a mi segundo hijo y a los pocos meses ya tenía la idea de lo que quería poner.

En esta etapa de mi vida comenzamos junto a mi esposo y nuestros hijos a tener más conciencia en cuanto a comer más saludable y cuidarnos mucho por la salud de mi hijo mayor. Él era alérgico a ciertos alimentos y nos tocó como núcleo familiar cambiar la dieta que llevábamos. Así comenzó JuicingHN, un juicebar (jugos y licuados), el cuál luego se convirtió en un negocio de comida saludable y durante pandemia en una comunidad de intercambio de ideas y consejos de cocina. Hoy te puedo decir que hago lo que más me apasiona, lo disfruto como no tienen idea y le doy gracias a Dios por haberme permitido pasar cada trabajo, cada negocio, cada experiencia, unas buenas y otras "no tan buenas" porque es lo que me ha formado en quien soy hoy.

Mujer, En la vida siempre vamos a tener obstáculos, y les diré que no siempre en el primer intento se tendrá éxito. Inténtalo de nuevo, no te quedes de brazos caídos. Todo lo podes lograr, siempre y cuando lo visualices, trabajes duro, creas en vos misma y seas perseverante. Deja el miedo atrás, abre los ojos y agarra/aprovecha cada oportunidad que se te presenté. Pero sobre todo, aprende a tener paciencia y a reconocer que todo es en su tiempo, Dios es Bueno y él Siempre va a conceder los anhelos de tu corazón. 

Michelle


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