Nutrición desde adentro , hacia afuera



¡Hola! Soy Celeste María Mejía Flores, tengo 24 años, estoy casada y actualmente soy pasante de la carrera de Nutrición en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH). Desde muy pequeña, quería ser doctora porque me encanta la medicina y cómo funciona esta hermosa creación de Dios que es el cuerpo humano. Los planes no siempre salen como uno quiere, pero todo pasa por algo. En este caso, a lo largo de mi corta edad he descubierto y he experimentado que no hay mejor medicina que una buena alimentación, ejercicio, mente sana y espíritu fortalecido. Te invito a que sigas leyendo para conocer un poco más sobre mi historia.

Desde muy pequeña, mis padres me inculcaron la disciplina y el deporte, es por eso que a partir los 9 hasta los 18 años practiqué muchos deportes entre ellos: gimnasia olímpica, natación, ballet y futbol (incluso estuve un tiempo en la selección nacional sub 20). Debido a que era una atleta, siempre seguía instrucciones sobre como alimentarme saludablemente, hidratación y descanso, pero debo aceptar que simplemente hacía lo que me recomendaban mis entrenadores sin ninguna conciencia alguna de porque o para que lo hacía. La vida a veces da giros y nos lleva por procesos que nunca pensamos atravesar y lastimosamente cuando entré a la universidad, todos mis hábitos cambiaron y mi estilo de vida se tornó un tanto diferente al que estaba acostumbrada. Por los cambios de horarios y alta demanda académica, comencé a comer mucha comida rápida y que no es lo más recomendable para nuestra salud. Todo esto combinado con conflictos internos, emociones encontradas y falta de plenitud me llevaron de ser una atleta a una joven con obesidad.

Desde el 7 de diciembre del 2019 que me casé, algo cambió dentro de mí y me propuse aprovechar la ocasión y esta nueva etapa para comenzar a ejecutar nuevos cambios en mi vida. Como dice el dicho: “Nada cambia si no cambias nada”, así que desde ese momento le pedí a Dios que me diera el dominio propio, fuerza de voluntad y disciplina para establecer los cambios necesarios en mí y obtener los resultados que por años había deseado. Ahora entiendo que todo este proceso al final me sirvió para poder entender y ayudar a otras mujeres que pasan por lo mismo.

Hoy en día he logrado bajar mucho peso (50 libras aproximadamente), pero lo más importante es que ahora cuido mi cuerpo que es el templo y morada del Espíritu Santo. Me siento más plena, activa y me amo más. A lo largo de estos meses, he comprendido que la nutrición no es solo lo que comemos, la salud es mucho más que comer balanceado. Somos cuerpo, alma y espíritu; por lo tanto, nuestra nutrición debe ser tripartita e integral. El cambio debe ser desde adentro hacia afuera. Todo desorden alimenticio siempre está relacionado a algo más profundo dentro de nosotros. Es por eso que decidí iniciar un espacio en las redes para poder enseñar e inspirar a otros a tener un estilo de vida saludable, llamando @celestenutre ahí les comparto a mis seguidores tips, consejos, y recetas saludables. También soy creadora de @Craftyland una página creativa de caligrafía y acuarelas.

Hoy te invito a que puedas inspeccionarte y encontrar cuales son los aspectos que te están llevando a la condición actual, tomar decisiones y hacer lo que haces. ¿Por qué cuándo estás triste buscas refugiarte en una pana de helado? ¿Por qué sientes satisfacción al comer algo, pero luego te sientes culpable? Todo, absolutamente todo tiene una razón más allá de lo que podemos ver.

Mujer, deseo con todo mi corazón que puedas encontrarte a ti misma y puedas ser saludable en todos los aspectos de tu vida. Y por si acaso piensas que nunca lo vas a lograr: ¡tú puedes! Disfruta, ríe, llora, pero sigue adelante que pronto llegarás a la meta. ¡Ánimo, esfuérzate y sé valiente!


Celeste




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