Mis Ojos...


 Desde pequeña, percibo el mundo de diferente manera. Todo, desde pequeña, me llamaba la atención, pero no de cualquier forma, sino de una forma visual y perceptiva. Y es que sí, cuando estás pequeño quizás todo te llame la atención, pero lo mío siempre ha sido todo. La comida, los peces, la grama, los insectos, las personas platicando, los ademanes, el mar, las nubes, los arboles moviéndose y las hojas cayendo. Siempre fui muy observadora y curiosa y no entendía por qué.

 Dios nos envía al mundo con dones que jamás entenderemos. Como dicen, cada loco con su tema; y es que es cierto, nadie en la tierra verá el mundo de la manera en la que yo lo veo. Pero si sé que Dios me regaló estos maravillosos ojos, para poder transmitirle al mundo, a través de una fotografía, lo bello que veo a diario. Sin embargo, mis ojos también han visto cosas tristes y duras a lo largo de mi crecimiento. Vieron a mi familia separarse, vieron a mi madre llorar y luchar para levantarse, vi amistades llegar a mi vida y luego irse, vi maltrato doméstico en mi hogar y luego un día... vi la oportunidad de arrodillarme y rogar a Dios por sabiduría y paz en mi vida. 

Y así, “como obra de magia”, mis tan queridos ojos comenzaron a ver la verdadera obra de mi vida: La obra de Dios. Vivir una infancia con experiencias malas y traumáticas probablemente hará que siempre camines por esos mismos rumbos, y sí, precisamente eso me pasó a mí. Pero cuando comencé a ver la obra de Dios, nació mi hija y mi vida cambió por completo. Descubrí lo que siempre había amado hacer desde pequeña, ¡fotografiar! Ella fue la inspiración de volver a fotografiar, pero esta vez no serían flores, naturaleza o nubes, sería mi hija, Giuliana. 

Es aquí donde después, en el año 2012, nace Bubble Stars Photography, mi segundo bebé.  Y como todo proyecto emprendedor, se comenzó de cero y ahora, 8 años después me aplaudo a mí misma porque me siento orgullosa de ver hasta donde he llegado. 

En fin, ahora comprendo cuando de tan pequeña era tan curiosa y observadora. Dios puso éste don y talento en mí desde que nací y ahora mis ojos pasan más felices viendo todo mi trayecto, mi crecimiento y ansiosos de ver las demás obras de Dios que faltan por llegar. 

Mujer...¡Creé en ti misma y en los dones que nuestro Padre nos ha regalado! Pues estos dones tienen un propósito en nuestras vidas.

Un Abrazo 

Andrea.

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