De la mano de Dios


  Soy Eva Zavala, tengo 40 años, hija de Dios, esposa enamorada y madre de dos maravillosos seres humanos; arquitecto de profesión y apasionada por el arte desde la infancia. Mi inclinación por el arte viene desde muy pequeña, no recuerdo un momento de mi vida en el que el dibujo y el color no formaran parte de mí. Una de las anécdotas de mi madre es que a mis 3 años me pusieron a colorear una vaquita con manchas, mis compañeritos del pre escolar pintaron sus vaquitas en colores café y negro, mientras que la mía parecía piñata, cada manchita era de un color diferente, ella dice que se asustó, pensando que algo no andaba bien, pero mi maestra la tranquilizó diciéndole que eso denotaba mucha creatividad. Creo que tenía razón porque mi vida ha girado en torno al arte, el dibujo llenó tantas horas de mi infancia que en 6to grado ya había decidido ser arquitecto. 

Terminé el colegio y sin pensarlo dos veces inicié mis estudios universitarios en la UNAH y en 5 años había egresado y me graduaba con honores. He trabajado como arquitecto desde hace 18 años y hace 4 años descubrí una enorme fascinación por el mundo del lettering y las acuarelas. Inspirada y motivada siempre por mi familia, inicié pintando una pequeña pieza en acuarela para transmitir una verdad de la Palabra de Dios a mi hija, que en ese entonces recién iniciaba su adolescencia. Con la guía y el favor de Dios, más los empujoncitos de mi esposo y el apoyo incondicional de mi hermana, tomé la decisión de convertir un hobby en un emprendimiento y es así como nace ‘Love Letters Calligraphy’. Siempre lo digo y lo sostengo, creo firmemente que los dones que se ponen al servicio de Dios, Él se encarga de multiplicarlos, de abrir las puertas, así como de crear las conexiones.

 Hace 4 años cuando inicié, no me imaginaba las experiencias tan hermosas y gratificantes que iba a vivir en el camino, ni las maravillosas personas que podría conocer y con quienes podría compartir mi arte. Hoy solo sé que, de la mano de Dios, nunca es demasiado tarde para atreverse a soñar, para abrirse a nuevas posibilidades y para dar pasos de fe en pos de esas ilusiones que rondan nuestra mente. 

Mujer! si hoy estas en un lugar de donde sientes que ya no puedes avanzar, si estas por abandonar tus sueños porque sientes que ya se pasó el tiempo, te animo a que tomes la mano de Dios, deposites en Él esos sueños y te atrevas a caminar por fe.

Un Abrazo 

Eva

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